La forma de vida gnómica


Que los gnomos del lugar son una espécie atípica, es algo que salta a la vista. No tienen rey ni alcalde ni jefe. No viven en bosques ni bajo tierra. Se organizan por gremios, donde el jefe del gremio es aquél elegido democráticamente entre los del gremio. Cometer un delito en el Purgigath es algo muy grave. Además de ser acosado por la milicia gnómica, ningún gremio le da acceso a sus servicios. El dinero no es una razón por sí sola, sino que los gnomos tienen un sentimiento de comunidad muy marcado, sumiendo en el ostracismo a cualquiera que no se comporte de una manera civilizada (como ocurre con mucho aventureros). Si esto no es suficiente, los gnomos confían en el mago Geek, que usa la magia de los antiguos elfos, para que castigue a los criminales.

Los gnomos han instituido un gremio, el de los guías, que se encarga a dirigir a los aventureros por la región. El guía es prescindible, pero a costa de quedarse sin saber la historia local y de perderse constantemente. Los guías, principalmente recorren la ruta de los nueve pasos. Se ve que la única persona que ha encontrado el templo de Sadrie y ha salido de él con vida, pasó por esos nueve lugares antes de encontrar el templo. Cobran una moneda de oro por persona y día. El guía que guió a los aventureros fue Pepito, el número dos de la clasificación de guías. Evidentemente, los llevó a los 9 pasos. El oro puede no ser lo principal para los gnomos del Purgigath, pero hace mucho que estas pequeñas gentes aprendieron cuánto están dispuestos a pagar los aventureros por ir detrás de una leyenda.

Una cosa si es cierta: todo el tiempo que los PJs estuvieron allí pudieron disfrutar de todos lo lujos. Los gnomos cobraban precios altos (cuadriplicando el coste base de cualquier objeto y servicio), pero daban un servicio excelente. Como resultado de este comportamiento tan fenicio, casi todos los PJs acaban experimentando un rechazo enfermizo hacia los gnomos y todo lo que su (miserable, ruin y codiciosa) existencia representa.

Entre las costumbres más simpáticas de los gnomos, la más vistosa es el dedicar cada día de la semana a una actividad o concurso en concreto. Todos los días un gremio específico organiza un conjunto de actividades en la gran plaza mayor, algunas de ellas un concurso en el que los PJs pueden apuntarse e incluso ganar. Eso sí, sólo es posible ganar estos concursos con astucia, ya que los participantes son mucho más capaces que casi cualquier PJ. También se reserva un día para que los aventureros que lo deseen organicen sus propias actividades, poesía, espectáculos y combates.