Entrevista 04: Klartikal



Las entrevistas también nos permiten tratar los tópicos que se han ido formando a lo largo de los años. Aprovechamos para entrevistar a Klartikal el enano, con quien hablaremos acerca de lo mal vistos que normalmente están los enanos por la sociedad en general, eso sí desde el particular punto de vista de este personaje.

Querdelf: Hola Klartikal.
Klartikal: ¿Hola? Sí, em... bueno.
Q: El viaje planar te debe haber parecido realmente duro. ¿cómo te encuentras?
K: Bueno, bastante bien, dentro de los que cabe, aunque algo molesto. En primer lugar me gustaría saber por qué no me has dado la bienvenida como a los demás personajes que ha pasado por aquí. En segundo lugar, me gustaría saber por qué tiene que parecerme duro el viaje precisamente a mí. Y en tercer lugar me gustaría saber por qué no me habéis dado una silla adecuada a mi tamaño.
Q: Vaya, de verdad que lo siento mucho. Jamás había ofendido a una persona tantas veces con una misma frase.
K: Bueno, ofendido, ofendido, tampoco estoy. Si no, estarías muerto.
Q: Quisiera disculparme antes de seguir al entrevista. Si no te he dado la bienvenida explícitamente con las palabras "bienvenido" es por variar un poco el principio de las entrevistas. ¡Es que después salen todas iguales!
K: ¿Y qué? No hay nada malo en repetir palabras. Las palabras se inventaron para decir cosas.
Q: Por lo que respecta al viaje planar, no tenía segundas intenciones y en lo que respecta a la silla... ¿de verdad no te parece cómoda?
K: Según se defina. Lo cómodo es el cojín. Pero a mí me gusta que las piernas me lleguen al suelo, esté sentado o no.
Q: Ya veo... demasiado alta...
(en un momento le lanzamos un conjuro de reducir y Klartical protesta de que no es lo bastante ancha. Disipamos el conjuro de reducir y le serramos las patas a la silla. ¡Ya compraremos otra!)
Q: Klartical proviene de Eunurac, el plano central, más concretamente de la región montañosa de la península que hay al noreste de Alfa. Allí vive con su clan, bajo las Cumbres Nevadas.
K (afirmando): Um.
Q: Los enanos de su clan, así como los enanos en general de todos los planos primarios a menudo se sienten injustamente tratados por las otras razas. Se les llama toscos, hoscos, amargados, gruñones, huraños...
K: Bueno, ya vale. Creo que todo el mundo se ha hecho una idea.
Q: ¿Y bien?
K: Pues es del todo falso. No somos huraños ni nada de eso.
Q: ...
K: ¿Qué?
Q: ¿También parcos?
K: No.
Q: Bien, creo que ahora nos queda más claro a todos. Para completar la entrevista, hemos pedido la opinión de varios oyentes y bolavidentes. Aprovecharemos que la magia de última generación nos permite un contacto inmediato con todo nuestro público. ¿Te parece que demos paso a nuestra primera comunicación?
K: Bueno.
Q: Adelante, primera llamada, un kender: Tasslehoff Piedeforme, desde Solace, en Abanasinia (Krynn).
1ª llamada: ¡Hola! Yo he convivido muchos años junto a un enano y gran amigo, llamado Flint Fuegodefragua. Tengo que decir que sí, él era tosco, gruñón...
Q: Por favor, sé breve.
1L: ...pues él era todo lo que normalmente se puede esperar de un enano. Pero no me gustaría hablar mal de él, ya que está muerto y como decía mi tía...
Q: Es decir, que si estuviera vivo ¿hablarías mal de él?
1L: Claro. Era un buen amigo, pero a veces era inaguantable. En especial cuando se comportaba como un enano.
Q: ¿Cuál era su principal rasgo?
1L: Este... era gruñón.
Q: ¿Algo a decir, Klartikal?
K: Sí. Los enanos no somos gruñones a menos que nos fastidien. Seguro que ese kender estaba todo el día fastidiando a Flint.
1L: ¡Oye! ¿Qué quieres decir?
K: Que debía estar bastante harto de tus contínuos paseítos arriba y abajo, tus canciones estúpidas, tus pequeños hurtos y todas esas cosas que se dice que hacéis los kenders.
1L: Pues estás muy mal informado, señor gruñón. Yo lo que creo es que era su manera de decirnos que nos apreciaba. Por que yo no canto cosas estúpidas, y mucho menos robo. ¿Entendido? Yo soy un kender decente que nunca le ha robado nada a nadie.
Q: Pues igual la manera de los enanos de demostrar afecto hacia los demás es comportarse como gruñones.
K: No creo que sea eso, en general.
1L: Bueno, pues ahora que ha quedado claro, me gustaría saludar a unos parientes y amigos...
Q: Lo siento, no tenemos tiempo para eso. Gracias Tas. Pasamos a la siguiente llamada, Andorien una elfa desde Qualinesti, Krynn.
2ª llamada: Hola. Los enanos y los elfos hemos colaborado antiguamente en Krynn, como prueba la fortaleza de Pax Tarthas. Esto prueba que su caracter fue tratable, al menos en aquel momento. Yo creo que el comportamiento de los enanos se debe a un aislacionismo autoimpuesto e invito a todos los enanos a salir de sus moradas bajo tierra para compartir con nosotros los espacios naturales. (Eso, sí, que no bajen al valle a talar árboles, que el exterior de la montaña también es un espacio natural).
K: Eso ya tiene más lógica, aunque sea una elfa quien lo diga. Entre enanos nos entendemos, pero es con las otras razas que surgen los problemas.
Q: Pero bien es cierto que entre enanos también hay desaveniencias, como en Krynn, donde los hylar están enfrentados con los duergar, por ejemplo. Pero, claro, estas disputas te quedan un poco lejanas.
K: ¿Cómo?
Q: (Que son de otro plano primario)
K: Ah, claro. Por eso no entendía nada.
Q: Otra llamada. Narik, desde el Mesón del Brazo Amigo en los Reinos olvidados, Faerûn.
3ª llamada: yo también soy enano. Quiero decir que no somos gruñones por naturaleza, sino que las otras razas nos ponen realmente a prueba con sus comporamientos excéntricos. Mira si no, los humanos, tan estirados ellos, que por ser tan altos se creen con derecho a mirarnos por encima de los hombros. O los elfos, que van de estrellas, de seres divinos... Y después no queréis que gruñamos. ¡Si es que nadie nos trata como iguales!
K: Tiene razón. Es lo que yo he estado diciendo todo el rato.
Q: Alguien que quizá podría confirmarnos esa teoría, un estudioso en el tema, el sabio Diritiean desde su torre en Puerta del Este, Faerûn.
4ª llamada: Mis extensos estudios sobre relaciones interraciales en las tierras de la superficie en mi plano de existencia, demuestran de manera concluyente que los enanos se sienten desamparados cuando se juntan con otras razas. Esto se explica porque el sentimiento del clan está muy arraigado en esta raza. De hecho, para un enano, todo su clan es su familia, lo que supone un ambiente superprotector desde el punto de vista humano. Pero también de otras razas, ya que está demostrado que el núcleo familiar de las otras razas semihumanas o humanas no suele superar los cinco miembros (con la notable excepción de los gnomos, que son claramente afines a los enanos), mientras que los clanes enanos alcanzan fácilmente los 200 miembros. Así, la falta del calor familiar próximo hace que los enanos compensen la carencia afectiva, que no pueden hallar en las otras razas por diferencias culturales de independencia, con un distanciamiento basado en el mal humor y el rechazo constante.
Q: Curiosa teoría. ¿Tú que opinas?
K: ¡Bah! ¿Qué sabrá ese tal sabio? Seguro que es elfo.
Q: Otra llamada, Jay el bardo, desde Puertorroble en Faerûn.
5ª llamada: Saludos de nuevo. Te felicito por el éxito que está teniendo tu web.
Q: Muchas gracias. ¿Cuál es tu opinión sobre el tema?
5L: Ni familia ni nada. El mal humor de los enanos es falta de sexo.
Q: ¿De veras?
5L: ¿Tú has visto muchas enanas aventureras o enanas a secas en la superficie? Pues no las hay, que te lo digo yo que las he buscado, porque tenía un socio que quería montar una casa de citas interracial y no pudo encontrar enanas. Te digo yo que ellas se esconden en sus agujeros húmedos y calentitos...
Q: Gracias por tu opinión Jay.
5L: Es más que una opinión. Es casi una tautología. Sin sexo no hay felicidad.
Q: ¿Qué opinas Klartikal?
K: Qué pasa aquí, ¿que sólo llaman elfos mariquitas?
Q: Otra llamada: Tarlo, un humano de Alfa, Eunurac.
6ª llamada: (Riendo) Los enanos tienen tan mal humor porque la hierba les toca los cojones. (Se corta la llamada).
Q: En fin, ¿no hay nadie que opine diferente? Zork, semiorco desde Alfa, Eunurac.
7ª llamada: (enfadado) Los enanos son una maldita plaga. Habría que barrerlos de sus galerías. Con esto quiero decir que ni los orcos los queremos bajo tierra.
K: Eso lo serás tú, bastardo. Con gusto acabaría con tu subespecie se semiperros y madres violadas.
Q: Llama Tanis, desde Solace en Abanassinia, Krynn.
8ª llamada: - - - -
Q: Parece que se ha cortado. Tenemos tiempo para una última llamada. Chungón, enano, desde Alfa, Eunurac.
9ª llamada: Hola. Yo no soy coetáneo de Klartikal, por lo que pueden haber cambiado las cosas un poco en los siglos que llevo muerto. Pero yo siempre fui un enano alegre. Todo me lo tomaba siempre con optimismo y buen humor, incluso la vez que un dragón rojo acabó con la mitad de mi grupo. Que quede claro que les apreciaba, ¿eh? ¡ja ja! En la vida es cuestión de saber escoger con quién te rodeas. Si un enano sólo tolera la compañía de enanos, pues que se junte con enanos, pero que no proteste si no lo hace. Y si alguien viene y se burla de ti (como suelen hacer los elfos con sus malditas canciones silvanas) coges y le abres la cabeza con tu hacha. Yo usaba espada larga.
Q: Parece una conclusión muy práctica. Moralmente plantea sus problemas, pero soluciona otros. ¿Te parece bien que la adoptemos como la más aproximada?
K: Buff. Quisiera creer que sí, y no porque lo haya dicho un enano.
Q: En efecto, pero también hemos visto lo difícil que es desmitificar un tópico. Gracias por haber venido, Klartikal.
K: Ha estado bien. Adiós.

La conexión interplanar que hemos utiizado hoy para conocer las diferentes opiniones, aún debe seguir en desarrollo. El que conecte personajes de diferentes épocas no acaba de ser muy convincente. Sin embargo, el tema de los enanos ha sido, por fin, debatido en profundidad. Si no te ha gustado la conclusión, quizá deberías añadir la tuya... Intentaremos que la próxima entrevista sea a Thilien, el arquero sacaojos.

Todo lo que necesita un elfo para vivir en el siglo XXI
Querdelf Septiembre 2004